Mandamiento y Promesas | Jeremías 33: 3


Clama a mí y te responderé y te enseñaré cosas grandes y dificultosas que tú no sabes.



Si bien estas palabras fueron dirigidas en primer término al profeta Jeremías estando preso, tienen perfecta aplicación a todos los siervos del Señor, es decir, a todos los verdaderos creyentes en El. Fijémonos primeramente en que el texto nos exhorta a orar y luego en las ricas promesas que contiene.

El mandato: Clama a mí.

a) Clama, mandamiento de parte de Dios mismo
b) Clama, oración fervorosa.
c) A mí, al Señor mismo y no a ídolo, ni a santo.

Promesas: Responderé y te enseñaré cosas grandes y dificultosas que tú no sabes.

a) Te responderé: promesa de parte de quien no puede mentir y puede cumplir.
b) Enseñaré cosas grandes, como, por ejemplo, las mencionadas en los versículos 7-9.
c) Dificultosas, como las casi imposibles de los versículos 10-11.
d) Que tú no sabes, pero que ahora se le revelan, como en los versículos 12-16, en los cuales se pronostica la venida del Pimpollo de Justicia, la salvación, juicio y justicia en la tierra.

Nótese bien, como el Señor promete conceder, en contestación a la súplica del Profeta, infinitamente más de lo que él jamás pudiera pedir o imaginarse.