Buscadme y viviréis | Amós 5: 4


Así dice Jehová a la casa de Israel: Buscadme y viviréis.



Estas palabras dirigidas en primer término a Israel antaño, son de gran actualidad, porque lo que busca loco el mundo moderno no es lo celeste, sino lo terrestre: “pan y toros”, placeres mundanos, comodidades, riquezas, provecho personal, honores y glorias: todo cuanto ofrece el camino anchos que conduce a la perdición.
Pero Dios no quiere la muerte del impío, sino que se convierta y vivas, y por tanto hace saber hoy como antes que urge buscarle a Él para que el hombre viva y viva de verdad.

Fijémonos en:
La exhortación: Buscadme.

Esta exhortación de parte de Dios es de gran significado, hallándose la explicación en otros textos del capítulo indicado. «Buscadme, implica, por ejemplo:

1. Que el hombre es un ser caído hasta no poderse levantar sin acudir a Dios: “Cayó la virgen de Israel” etc., v. 2.
2. Que es un pecador rebelde que aborrece el bien y ama el mal. “Sabido he vuestras muchas rebeliones vuestros grandes pecados”. Vs. 12, 14, 15.
3. Que el pecador es un religioso que se busca y se hace dieses falsos: “Llevabas el tabernáculo de vuestro Moloch y Chiún (el ídolo Moloch tenia la forma de rey Chiún, de estrella) ídolos vuestros, la estrella de vuestros dioses que os hicisteis”. v. 26.
4. Que su culto mismo es abominación a Jehová: “Abominé vuestras solemnidades... Quita de mi la multitud de tus cantares que no escucharé las salmodias de tus instrumentos”. Vs. 21-23
5. Que, en vista de todo esto, es evidente que buscar a Jehová implica arrepentimiento profundo y vuelta al Señor. “Así que arrepiéntanse y conviértanse para que sean borrados sus pecados”, “Me buscaran y hallaran, porque me buscaran de toda su corazón. Y volví mi rostro al Señor Dios, buscándole en oración y ruego”. (Hech. 3. 19; Jer. 29:13. Dan. 9. 3).

La promesa: Y viviréis

Obrando así los israelitas evitarían los juicios de condenación pronunciados sobre ellos a causa de su maldad en este mismo capítulo, vs. 3, 6, 16, 24. Buscando a Jehová, tendría piedad de ellos y disfrutarían de su presencia y bendición, vs. 15, 14: vivirían. Así el pecador arrepentido, el hijo prodigo que busque a Dios en oración y ruego, mediante los méritos de Cristo hallara la salvación de la condenación, hallará además vida, y vida eterna.

1. La maldición será removida, la culpa perdonada justificación garantizada. (Hech. 13: 38, 34; Isa. 12: 1; Rom. 8. 33, 34; 5:1, 2).
2. Vivirá: tendrá por la fe vida eterna, celestial, espiritual, santa, pura. “El que cree en el Hijo tiene vida eterna”. El mismo comunica al creyente de su propia vida. “Yo les doy vida eterna, y no perecerán para siempre”. Juan 3: 36; 10; 28.
3. Vivirá en comunión con Dios, disfrutando de su cuidado, servicio y protección. 1 Juan12; 10; 14; 23; Rom. 6: 23 y otros muchos pasajes. Buscadle, pues, ahora. Hoy es el día de salvación. El tiempo es breve, la vida incierta. El pecado endurece el corazón. El mundo es engañoso. El juicio, cierto.