Tus ojos sobre mí

El Dios que me oye es también el que me ve y sabe donde estoy y lo que necesito.



El significado del nombre Agar es la forastera, la que huye la que se fugó y eso me hace pensar que no era la primera vez que huía sino que era algo que posiblemente hacía con frecuencia, y aún en su identidad estaba de marcado esta condición.

¿De qué te estás huyendo? ¿De qué estás escapando?
Nunca huir va a llevarte a la tierra prometida, siempre huir te lleva al desierto.
Tal vez en el desierto tú dices: “salí de esta situación”, pero no significa que estás en el lugar correcto. No hayas paz porque no estás con el respaldo de Dios.

En este encuentro el Ángel encuentra a Agar y no
Agar encuentra al Ángel.
Dios siempre sabe donde tú y yo estamos, por eso el salmo 139 dice: ”a dónde iré de ti.”

Lo siguiente que sucede es una confrontación:” ¿de dónde vienes y para dónde?” A Dios le interesa tu pasado y tu futuro. Es por eso que hacemos procesos de sanidad porque a Dios le interesa sanarnos.

Pero también hay un propósito. Tú tienes que reconocer en qué área has tomado decisiones o estás maquinando un plan de vida. El pasado y el futuro le interesan a Dios por eso pregunta de dónde vienes y para dónde vas.

Nunca huir va a llevarte a la tierra prometida, siempre huir te lleva al desierto

Lo tercero que hace el ángel es decirle: “regresa a tu señora y sométete a su autoridad.” ¿Por qué? Porque Agar tiene que resolver algo. Tú no puedes huir. Regresa y obedece.

Tal vez tú piensas que es muy difícil dar fruto cuando estás en unas condiciones de aflicción pero Génesis nos dice algo tremendo: ”Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.”

¿Cómo logró eso? ¿Regresar, someterse y permanecer cuando externamente la situación no cambió?
Porque la que tenía que cambiar era ella y había una verdad que ella tenía que aprender.

Cuando tú huyes al desierto así te quites la opresión vas a ser estéril. Tal vez la causa de tu esterilidad es que estás en un desierto. En tierra de aflicción, si estás en obediencia a Dios, vas a fructificar.

Agar tiene un clic, hay un giro en su vida en su historia.

Es lo que Dios quiere que ocurra en nuestro interior. Ella dijo “tú eres el Dios que me ve.” Agar logra recibir una revelación y es lo que le permite permanecer allí.

Dios me ve porque me oyó.
Ella logra concluir:” yo no soy rechazada, yo no voy a temer, no importa lo que esté pasando porque no solo Dios ha oído mi clamor sino que Dios me ve.


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