La Fe es Garantía y Certeza | Hebreos 11:1



La fe es una poderosa herramienta que nos conecta con las realidades del mundo de Dios, manifestando en nuestro entorno lo que existe en su Reino.



La fe es el espejo del corazón que refleja las realidades del mundo de Dios en el nuestro. Es la sustancia del ámbito invisible. Este maravilloso regalo de Dios es la manifestación terrenal inicial de lo que existe en su Reino. Es el testimonio de un ámbito invisible llamado el reino de Dios. Por medio de la oración, podemos traer esa realidad a la nuestra; así funciona la fe. Si voy a una pizzería y pido una pizza, me darán un número y un recibo. Yo debo colocar ese número en un lugar visible sobre la mesa.

Si entra alguien de la calle y se acerca a mi mesa anunciando que no me darán ninguna pizza, yo puedo señalar el número y decirle: "Cuando la pizza número 52 esté hecha, ¡es mía!" Ese número es la garantía de la pizza que espero. Si esa persona me dice que mi número no sirve, le señalaré mi recibo, la evidencia del valor de mi número. Cuando mi pizza esté hecha, el mozo irá por todo el local buscando mi número. ¿Cuándo sabe el producto de los cielos dónde debe caer? Busca la garantía: el número.

Como garantía de lo que esperamos y certeza de lo que no vemos, la fe es el vehículo mediante el cual traemos la realidad celestial a la terrenal.

Si surge algún cuestionamiento sobre la validez de mi número, el recibo, que está en La Biblia, demostrará con certeza mi derecho, tanto al número como a la pizza.
El cielo no se mueve simplemente en base a las necesidades del hombre.

No es que a Dios no le importen; fue por su gran compasión por nosotros que Él envió a Jesús. Cuando Dios se conmueve ante la necesidad humana, rara vez arregla el problema inmediatamente; por el contrario, nos da principios del Reino que, cuando los adoptamos, corrigen problemas.

Si Dios se moviera solamente basado en la necesidad humana, países como la India y Haití llegarían a ser los más ricos del mundo. No funciona así. El cielo se mueve sobre la base de la fe. La fe es la moneda corriente en el cielo.