Dios no nos un espíritu de división

Un corazón dividido y un ánimo doble nunca llegaran a un buen destino. El pastor Andrés nos enseña cómo ser guiados por el Espíritu de Dios.



Podríamos hacer una paráfrasis de 2 Timoteo 1:7 “Dios no nos ha dado un espíritu de división, sino un espíritu de amor, perdón y unidad.”
Yo personalmente creo que después de la culpabilidad, el espíritu que más ataca a los cristianos es la división.

El espíritu de división nos hace personas indecisas.

Se trata de las personas inestables, de doble ánimo. Santiago 1:8 dice:”El hombre de doble ánimos es inconstante en todos sus caminos.” También Mateo 15:8 dice “Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí.” Una persona de doble ánimo alaba a Dios con su boca pero su corazón está lejos de él. Dicen que son personas cristianas pero lo niegan con sus obras. Por eso tenemos que renunciar a ese espíritu de los fariseos.

El enemigo también tratará de dividir nuestro corazón entre Dios y las riquezas. Amar el dinero es generalmente el punto de partida de muchos cristianos. Es donde muchos se alejan del Señor. Por eso Jesús dijo en Mateo 6:24”Nadie puede servir a dos señores…no se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas.”

La división surge en nosotros cuando adoramos a Dios pero también nos quejamos.

Otra cosa que hace este espíritu es llevar mi carne a gobernar sobre mi espíritu.
Porque cuando mi espíritu es el que gobierna hay unidad en todo mi ser. Pero cuando gobierna mi carne hay división.

Romanos 7:18 dice” Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo. De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Y, si hago lo que no quiero, ya no soy yo quien lo hace, sino el pecado que habita en mí. Así que descubro esta ley: que, cuando quiero hacer el bien, me acompaña el mal. Porque en lo íntimo de mi ser me deleito en la ley de Dios; pero me doy cuenta de que en los miembros de mi cuerpo hay otra ley, que es la ley del pecado. Esta ley lucha contra la ley de mi mente, y me tiene cautivo. ¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal? ¡Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor!
Pero Pablo nos muestra en Gálatas la manera de obtener la victoria sobre la carne.

Por eso les digo: dejen que el Espíritu Santo los guíe en la vida. Entonces no se dejarán llevar por los impulsos de la naturaleza pecaminosa. La naturaleza pecaminosa desea hacer el mal, que es precisamente lo contrario de lo que quiere el Espíritu. Y el Espíritu nos da deseos que se oponen a lo que desea la naturaleza pecaminosa. Estas dos fuerzas luchan constantemente entre sí, entonces ustedes no son libres para llevar a cabo sus buenas intenciones, pero cuando el Espíritu los guía, ya no están obligados a cumplir la ley de Moisés.
En el interior de todo cristiano hay una lucha entre la carne y el espíritu por gobernar.

Otra manifestación al ser influenciados por el espíritu de división es que de la misma boca sale tanto bendición como maldición.
Santiago nos habla acerca de estos cristianos. De una misma boca salen bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. ¿Puede acaso brotar de una misma fuente agua dulce y agua salada?

Esto sucede también cuando adoramos a Dios pero por otro lado también nos quejamos
Pero nuestra oración debe ser “Dios no me ha dado ese espíritu, por lo tanto yo renuncio a tener un corazón dividido, renuncio al doble ánimo en el nombre de Jesús.”


109 Personas se interseraron en esta Predicación

Otras Predicas en Video de Andres Corson

Predicacion

Que el Señor te mire con agrado

Andres Corson
Predicacion

Dios no nos un espíritu de división

Andres Corson
Predicacion

¡Nunca te soltaré de mi mano!

Andres Corson

Dejanos tu opinion